Soladura por fricción rotativad

El proceso de soldadura por fricción no precisa de otros materiales como masillas, hilos de soldadura o gases ya que es un proceso muy sencillo que consiste en mantener estático uno de los componentes mientras se gira el otro para unirlos. El calor resultante plastifica el material que se distorsiona o extruye de las superficies de unión mientras se para la rotación y se aplica una presión axial que completa el proceso.

Puesto que los tres parámetros clave del proceso, rotación, fuerza de forja y desplazamiento se supervisan a lo largo de todo el ciclo de soldadura, da como resultado un componente acabado reproducible, robusto y exacto. Todos los componentes soldados se registran para facilitar la trazabilidad total de los mismos.

Soldadura por fricción lineal

Este método utiliza oscilación en lugar de rotación y consiste en sujetar con firmeza uno de los componentes que se va a unir mientras el otro se acelera con un movimiento lineal. Después las dos piezas se presionan una contra la otra a alta presión lo que produce calor por fricción. La fase de calentamiento es rápida y eficiente y produce un calentamiento uniforme de la zona afectada.

Es un proceso rápido que normalmente se completa en cuestión de segundos, con poca o sin preparación de la unión. Esto da como resultado una unión de estado sólido sin defectos que consigue una soldadura trasversal íntegra que no precisa de consumibles ni tratamiento posterior a la soldadura.